lunes, 14 de diciembre de 2009

Serie roja




Y es tu luz, más que ninguna otra, la que me alumbra.
Me sobrecoge.
Y es tu mirada, asombrada, la que más me asombra.
Y un día, todo eso que ves ahora a través de mis ojos, lo descubrirán los tuyos.
Y ese será el mejor regalo.
Y yo me quedaré sentada en la silla de colores.
Yo te beso.

jueves, 4 de junio de 2009


Miré hacia el techo. Se me perdió la mirada por un momento entre los focos de la lámpara. Me resultó especialmente bonita. Era una lámpara antigua, y en vez de globos de vidrio, el antiguo propietario había tenído el buen gusto de construirle una especie de globos de papel, imitando una llama. Me gustó desde el primer día que entré en aquella casa, cuando empecé a intuir que viviría allí.
Mire al lado. El tipo se acababa de quedar dormido. Roncaba. No soporto que ronquen, y menos en mi cama. Tuve la tentación de darle un empujón. ¿Qué hacía aquel hombre en mi cama?. Nos habíamos conocido hacía apenas unas horas. Cuatro miradas cruzadas, dos copas y un cigarro. Una conversación interesante, o que parecía interesante. Y le invité a tomar la penúltima en casa. Muy típico. Cuando entramos en casa me miró de soslayo y me dijo:

- Te voy a hacer un regalo que no vas a olvidar

No entendí en aquel momento a qué se refería. Me desnudó, me volteó, y practicamos sexo sin contemplaciones. Cuando acabó gritó algo así como “me siento un rey!!!”.

Se durmió. Ronca. No sé si ése era mi regalo. Pensé qué igual debía ser un regalo haberse follado a alguien que se siente un rey. Al menos la lámpara es bonita.

foto de Rosana :)

lunes, 27 de abril de 2009



Vida. Toda de vida. La vida entera. Llena de vida. Dividida. Daría mi vida. Mi vida toda. Viva la vida. Te di la vida. Te la quité.

Foto de ZOE

miércoles, 11 de marzo de 2009


El cielo se llenó de ruido. Las antenas se estiraron y cubrieron lo poco que quedaba de azul celeste. Las cotorras no dejaban de chillar. Y entonces entendí porqué inventamos el verbo "cotorrear". Los ramas se quedaron sin hojas y los árboles sin ramas. Y los parques sin árboles. Y entonces recordé una canción infantil que cantaba con mi hija todas las mañanas en el coche, mientras íbamos al colegio. Y a lo lejos se oyeron varias explosiones. Creí morir. Pero en realidad fueron otros los que morirían.

martes, 10 de marzo de 2009


Tengo un nudo en la garganta. Me va a explotar. Dicen que lo que te guardas y no dices no existe. Pero yo tengo un nudo en la garganta. Y la garganta llena de cosas.

viernes, 6 de marzo de 2009


- Mañana no estaré aquí
- Yo sí
- Mañana vendrán a recogerme.
- Pues encima mío pondrán los pies tres adolescentes.
- Me subirán en un camión.
- Me llenarán de cáscaras de pipas
- Me tirarán en cualquier sitio
- Y marcarán con un boli alguna parte de mi cuerpo.
- Mañana no estaré aquí
- Pues no sabes qué suerte tienes.

jueves, 5 de marzo de 2009


"Todo lo que ves por el agujero, hoy ya no existe. El agua, el invierno y el tiempo se encargaron de destruirlo"
Ella lo miró a los ojos. No sabía bien a qué se refería. Él y sus metáforas. Quiso entender que se refería a ellos. Creyó que el agujero era la relación entre ellos, el túnel que habían construido para poder enlazar sus vidas. Y el agua, el invierno y el tiempo la rutina y las discusiones, la frialdad que se había instalado entre los dos en los últimos tiempos. Cogió su mochila y se marchó sin articular palabra.
Ella era de pocas palabras. Él la había visto triste estas últimas semanas y por eso le propuso aquella excursión. Llegaron a un refugio abandonado y pensó que era un buen lugar para pasar la noche. A pesar de que estaba destrozado le pareció hermoso. Un enorme agujero dejaba entrar un paisaje al interior. Un paisaje que creyó que ya no existía. Pero ella seguía triste. Y la vio coger su mochila y marcharse. Él dejó que se fuera. Estaba seguro que ella ya no le quería.

domingo, 8 de febrero de 2009


El abuelo exportaba telas a Francia. Todos los veranos, viajaba hasta el centro, a Aurillac, Allí dejaba todo tipo de telas con la que se fabricaban los paraguas. Al final del verano, en un segundo viaje traía varias partidas de paraguas. La mercería de la abuela fue la primera en Barcelona donde se comercializaron paraguas de Aurillac. Aquel verano (fatídico), el abuelo le trajo a la abuela una cajita de madera para guardar infusiones. Así, que mientras todas las amigas de mi abuela hacían café de pocillo, ella las invitaba a tomar el té y sacaba aquella cajita regalo del abuelo con la que sorprendía a todas las cacatúas del barrio.

sábado, 7 de febrero de 2009


¿Es el espejo espejo por contener un reflejo o es el reflejo reflejo por proyectarse en un espejo?
¿Será mi verdadero yo lo que está a ese lado del espejo?¿ Es que acaso no soy más que el reflejo de un reflejo?

viernes, 6 de febrero de 2009


El reflejo le dijo al dedo gordo, envidioso de que el dedo gordo fuese dentro del zapato calentito mientras a él no hacían más que pisotearlo: "Te va a salir un juanete", a lo que el dedo le respondió: "Por fin voy a bailar acompañado"

martes, 6 de enero de 2009


Y si resulta que la vida es simple, mucho más simple.
Encontrar un lugar donde tomar un café, con tu hermana, charlando y mirando al mar.
Un lugar donde nadie te pregunte porqué no te quitas el abrigo.